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Una campaña nacional recolecta el aceite usado de cocina de domicilios y comercios gastronómicos y lo transforma en materia prima para la producción de combustible alternativo. Enterate cómo podés participar y darle a este residuo una nueva vida como energía limpia. El próximo 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje, una fecha proclamada por la UNESCO en 2005 con el objetivo de concientizar sobre la importancia de gestionar adecuadamente los residuos para proteger el ambiente. Frente a esta fecha, es importante tomar noción de una práctica muy arraigada en los hogares y que contamina recursos naturales como el agua y la tierra: el descarte del aceite usado de cocina en las cañerías. En Argentina, se generan anualmente más de 100 millones de litros de aceite vegetal usado. La mayoría no se gestiona de manera adecuada y termina afectando ríos, suelos y sistemas cloacales, pero una iniciativa propone una solución a este problema: reciclarlo para darle una
Lanzaron un nuevo servicio que convertirá el aceite de cocina usado en biocombustible y busca reducir la contaminación. El aceite vegetal usado que suele descartarse en las cocinas puede convertirse en una fuente alternativa de energía. Gracias a un nuevo acuerdo con la empresa DH-SH, se recolectará este residuo para transformarlo en biocombustible, un combustible renovable que ayuda a reducir la huella ambiental. DH-SH recolecta y recicla el aceite vegetal usado, transformándolo en insumos para otros procesos industriales, como la fabricación de biocombustibles, jabones o productos de saneamiento, ayudando a reducir la contaminación y promover la sostenibilidad. Aunque la iniciativa surgió en el marco del Día Mundial del Reciclaje, lo más interesante no está en la celebración ni en lo institucional. Lo potente es que este tipo de acciones muestran que un residuo común puede ser parte de la solución energética del futuro. Reutilizar el aceite de cocina tiene beneficios concretos para el ambiente. Se estima que un solo
El aceite vegetal usado, residuo producto de la cocción de frituras, genera una capa impermeable en el agua y en la tierra que puede afectar la flora y la fauna El aceite vegetal usado acondicionado tiene un gran valor como materia prima para la producción de biocombustibles de segunda generación, ofreciendo una alternativa más sostenible a los combustibles fósiles. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2019), sólo un 4,7% de la oferta interna total de energía nacional corresponde a biocombustibles, siendo la mayor fuente de energía renovable. De estos biocombustibles, un 2% proviene de aceites vegetales, el 0,6% de alcoholes vegetales y, aproximadamente en igual medida, leña y bagazo. Es decir que, el biodiesel proveniente de aceites vegetales es una fuente clave de energía renovable para nuestro país. Un estudio elaborado por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y la empresa DH-SH estimó que, en los hogares argentinos se generan 2.5 litros de
La ingeniera ambiental, Antonella Drueta, explicó a Cadena 3 que un litro puede contaminar 1.000 litros de agua. También detalló qué se puede hacer y cómo reciclarlo. Este sábado es el Día Mundial del Agua, para destacar la importancia del agua dulce y abogar por la gestión sostenible de los recursos. Esta fecha incita a tomar medidas para hacer frente a la crisis mundial del agua. Una de las medidas tiene que ver con tomar conciencia sobre la contaminación que genera el aceite de cocina usado. Según explicó la ingeniera ambiental Antonella Drueta, “el aceite se comienza a acumular, genera obstrucciones en nuestro desagüe y contamina los cursos de agua”. Drueta explicó a Cadena 3 que un litro de aceite contamina 1.000 litros de agua, lo que representa un grave daño para los ecosistemas acuáticos. La campaña de reciclado de aceite usado de la empresa de logística DHSH, en Rosario, busca reinsertar este residuo en la cadena productiva como materia prima
Una investigación conjunta entre el sector público y privado destacó que la gestión de residuos es un desafío clave para la preservación de los recursos naturales, en el marco del Día Mundial del Agua. Un estudio sobre la gestión del aceite usado en Argentina reveló que su reutilización es fundamental para reducir la contaminación y potenciar los biocombustibles. En el Día Mundial del Agua, que se celebra cada 22 de marzo, se refuerza la importancia de una correcta disposición de este residuo para evitar la contaminación de los recursos hídricos. Cada litro de aceite usado puede contaminar hasta mil litros de agua. Sin embargo, su correcta gestión permite darle un nuevo destino como materia prima para biocombustibles de segunda generación, una alternativa más sustentable frente a los combustibles fósiles. El aceite vegetal usado, proveniente de frituras, genera una capa impermeable cuando se desecha en el agua o en la tierra, afectando el ecosistema. A pesar de ello, su aprovechamiento
Desde tirar aceite usado por la pileta de la cocina hasta dejar la canilla abierta al ducharse, hay pequeños gestos cotidianos que contribuyen al daño ambiental. Qué puede hacer cada uno desde su lugar para frenarlo Aunque cerrar la canilla mientras una persona se lava los dientes es un gesto ambientalmente responsable, no alcanza para frenar el deterioro del agua: el 90% de su consumo se decide en los campos y las industrias. Sin embargo, muchos de los actos más comunes y aparentemente inofensivos dentro del hogar están en el centro de una crisis silenciosa. En el Día Mundial del Agua, los expertos coinciden en que la crisis se agrava con cada litro de aceite que baja por el desagüe, cada manguera que riega una vereda, cada medicamento vencido tirado por el inodoro. Y aunque la ciudadanía se esfuerza por cambiar, la estructura de producción y consumo continúa operando con una lógica que ignora los límites del agua. Siete
El aceite vegetal usado, residuo producto de la cocción de frituras, en el agua y en la tierra genera una capa impermeable que puede afectar a la flora y la fauna. Soluciones para gestionarlo de forma responsable y que tenga una nueva vida como biocombustible. El aceite vegetal usado acondicionado tiene un gran valor como materia prima para la producción de biocombustibles de segunda generación, ofreciendo una alternativa más sostenible a los combustibles fósiles. De hecho, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2019), sólo un 4,7% de la oferta interna total de energía nacional corresponde a biocombustibles, siendo la mayor fuente de energía renovable. De estos biocombustibles, un 2% proviene de aceites vegetales, el 0,6% de alcoholes vegetales y, aproximadamente en igual medida, leña y bagazo. Es decir que, el biodiesel proveniente de aceites vegetales es una fuente clave de energía renovable para nuestro país. Un estudio elaborado por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos
En el marco de la política sobre protección y cuidado del medio ambiente, el Municipio de San Cayetano dio un paso más en el tratamiento y recuperación de residuos. Recientemente se firmó un convenio de cooperación con la empresa “DH SH S.R.L.” para reciclar aceite vegetal de cocina. Esta firma hoy entregó contenedores para que los vecinos puedan depositar allí el aceite usado, en tanto que se comprometieron a enviar bidones para los grandes generadores. Próximamente se darán a conocer los puntos limpios donde el Municipio instalará los contenedores para que los vecinos puedan depositar el aceite usado, los que luego “DH SH S.R.L.” trasladará a su planta de acopio y tratamiento ubicada en Santa Fe. Se prevé además que la empresa realice actividades en establecimientos educativas y clubes para la concientización y respeto por el entorno, y capacitaciones a docentes para explicar la metodología de trabajo en el reciclado del aceite.
El estudio detalló los pasos a seguir para evitar que el aceite sea nocivo para la salud, así como también su correcto reciclaje. La Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) en conjunto con la empresa de servicios de saneamiento DH-SH, realizaron un estudio sobre la utilización del aceite de cocina, con una orientación hacia el reciclaje y una mejor gestión de la misma. Es común que las familias utilicen el aceite vegetal en la cocina, ya que es uno de los elementos más presentes a la hora de elaborar diversas comidas, pero también es frecuente su reutilización. Principalmente, como forma de ahorrar en su uso, apuntando a una optimización de los costos. La investigación se enfocó en qué ocurre al realizar ese procedimiento, y detalló que la población argentina genera 124 millones de litros al año de este residuo en sus casas y que menos de la mitad lo recicla, mientras que los locales gastronómicos producen 62 millones de litros anuales.