Sustentabilidad

Buenas Prácticas y Trazabilidad

Partiendo de nuestro compromiso con el ambiente y la comunidad local, decidimos no solo ocuparnos de la limpieza de los residuos de la industria aceitera sino gestionarlos para convertirlos en materia prima.

Recolección y acondcionamiento de AVU

Desde 2017 recolectamos y reacondicionamos aceite vegetal usado: Comenzamos en Santa Fe y hoy tenemos presencia en 14 provincias, en más de 120 localidades. Contamos con los avales provinciales y con la certificación internacional ISCC.

Como estamos convencidos de que la comunidad toda debe estar involucrada en el cuidado del planeta, apostamos no solo a generar consciencia en la industria sino también en la sociedad con nuestra campaña Reciclá tu aceite. Su implantación se concreta desde las siguientes áreas:

Comunicación

Difundimos y concientizamos a través de nuestras redes sociales, y la presencia en medios de comunicación masivos y regionales.

Del mismo modo, mejoramos los canales de comunicación con clientes y proveedores: desarrollamos nuestro brochure institucional y herramientas internas de optimización.

Alianzas

Generamos convenios con municipios para potenciar acciones de concientización e instalación de puntos verdes como herramienta clave.

Educación

En 2018 creamos el programa «Grandes Recicladores» con el objetivo de sensibilizar a las escuelas y transferir nuestros conocimientos a docentes, alumnos y directivos.

Hoy, las charlas se está brindando en forma virtual y está abierta la inscripción para instituciones educativas de todo el país.

Escribinos a educacionambiental@dhsh.com.ar

Biocombustible en nuestras unidades móviles

Durante el 2019 realizamos ensayos mezclando en diferentes proporciones biodiesel recuperado con combustible fósil convencional con el objetivo de implementarlo en toda nuestra flota.

A partir de la recepción de fondos de tanque de biocombustibles recuperados, extraemos la fracción factible de ser utilizada como biocombustible. Se comenzó con una fracción de 25% de bio y 75% gasoil y, luego, se escaló a iguales proporciones, es decir 50 y 50. Los resultados son satisfactorios ya que no se notan variaciones en el rendimiento del motor. El próximo paso es invertir la primera ecuación a 75% de bio y 25% de gasoil. hasta llegar a la utilización de 100% biocombustible.

Gestión de nuestros residuos

En nuestras oficinas y planta pusimos en marcha algunas acciones para la gestión de los residuos que generamos en el horario laboral:

  • Para el desayuno en nuestras oficinas, reemplazamos los panificados por la propuesta de una dietética que, además de ser una opción más saludable, su packaging es reciclable.
  • Todo el personal separa sus reciclables: plástico, vidrio, cartón, etc.
  • Las botellas con aceite que nos llegan desde los puntos verdes son lavadas y entregadas a la empresa GEA Sustentable que se ocupa de reciclarlas.
  • Contamos con una compostera de 30 litros donde se depositan allí todos los residuos orgánicos generados en la empresa.

TRAZABILIDAD

Por qué optar por biocombustibles

Al momento de ser quemados, los biocombustibles que son derivados de la biomasa, como ser desechos orgánicos de vegetales y frutos o aceites vegetales, emiten gases de efecto invernadero (GEI) al igual que los combustibles fósiles, pero en mucho menor medida, motivo por el cual se convierten en una alternativa más amigable con el planeta.

El punto de quiebre lo marca el hecho de que esa concentración de GEI que emiten los biocombustibles cuando son combustionados, es la misma que capturarán luego al volver a crecer en las plantaciones, cerrando el ciclo de carbono. Si bien los combustibles fósiles también vuelven a regenerarse, esto sucede en un período excesivamente mayor al de una vida humana.

La Tierra necesitó millones de años para formar los depósitos de carbono mineral que actualmente se queman en combustibles fósiles a un ritmo vertiginoso, liberando concentraciones altísimas de GEI que son imposibles de recapturar en igual período de tiempo y proporciones. En cambio, dentro de su ciclo de vida, las plantas de las cuales se obtiene directa o indirectamente el biocombustible, capturan similares (o incluso mayores) cantidades de CO2 que las que luego emitirán al ser oxidadas en el proceso de combustión.