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DH-SH y la Facultad de Agronomía de la UBA, presentaron la primera investigación sobre gestión del aceite vegetal usado en el país Hasta el momento no existían datos sobre qué hacen los consumidores y los locales gastronómicos con el descarte del aceite que usan para freír. A partir de la investigación realizada por la empresa de logística y saneamiento de la industria aceitera, DH-SH, emplazada en Capitán Bermúdez, Santa Fe, y la Facultad de Agronomía de la UBA, se sabe que entre pequeños y grandes generadores, se desechan al año poco más de 100 millones de litros de aceite vegetal usado. Los mayores responsables de esta mala gestión, son los generadores domiciliarios, es decir cualquiera que en su casa utiliza el aceite para freír papas fritas, milanesas o buñuelos: Más de la mitad de los argentinos que cocinan fritos, no separan este residuo. Estos datos fueron arrojados por la investigación que fue presentada el pasado 2 de junio, en
El objetivo es aprovechar al máximo los recursos materiales alargando el ciclo de vida de los productos, los servicios, los residuos, los materiales, el agua y la energía. La revolución industrial generó cambios sustantivos en la historia humana. Desde la mejora en el nivel de vida a la urbanización, desde una sociedad global con 90 % de pobres analfabetos a sociedades con clase medias que tienen una esperanza de vida que casi se duplicó, por acceso a mejor alimentación y medicina. Se hizo multiplicando la limitada fuerza bruta humana y los molinos eólicos o hidráulicos, con energía provista a motores y máquinas, primero de vapor con carbón o leña y luego de explosión a partir de derivados del petróleo. Carbón, petróleo y gas provenientes de fotosíntesis de hace millones de años liberan el CO2 acumulado y generan el llamado cambio climático. El gran desafío que hoy tenemos identificado y no hay excusas para eludirlo es producir más con menos
La empresa DHSH, junto a la Universidad de Buenos Aires, mostró cuáles son los resultados del reciclado del producto en los hogares. En el día de ayer se presentó la investigación «Gestión del aceite vegetal usado en Argentina», realizada en colaboración entre la empresa DHSH y la facultad de agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA). La jornada se llevó adelante en San Lorenzo, una de las ciudades pioneras en el reciclado del aceite usado. Desde la empresa y su titular, Jorge Finardi, celebraron esta iniciativa que surgió con una idea que tuvo lugar hace 4 años y que hoy puede mostrar los resultados. DHSH es una empresa familiar radicada en Capitán Bermúdez. Tiene más de 20 años de experiencia en el sector de Logística y Gestión de Saneamiento Industrial de la región. Desde hace dos décadas brinda soluciones en el corazón del polo aceitero más grande del país. Estuvo presente el intendente Leonardo Raimundo, quién manifestó que «Es un placer recibir en la ciudad a estas
El intendente Leonel Chiarella rubricó un convenio con la firma DH-SH SRL para la instalación conjunta de contenedores para el acopio de aceite usado domiciliario y luego poderles dar una disposición final. De esta forma se busca evitar que estos materiales sean vertidos en el sistema cloacal, al tiempo que se lo puede reutilizar para generación de biodiesel. “Estamos dando un nuevo paso en nuestro programa ‘Reciclar Venado’ que apunta al depósito y reutilización del aceite usado. A través de este convenio vamos a estar instalando contenedores en cuatro puntos fijos de la ciudad”, anunció Chiarella. Los puntos de acopio estarán en el Palacio Municipal, la Planta Intermedia de Residuos (ruta 8 y Matassi), la Terminal de Ómnibus y el Espacio Comunitario Manos a la Tierra (Pellegrini y Azcuénaga) de la Vecinal Centro II. Y habrá un punto móvil que se instalará en las distintas ferias y eventos organizados por el Municipio. “Para nosotros este es un paso muy
La firma santafecina DH-SH lanzó la campaña. Colocó envases en restaurantes, casas de comida y puntos verdes. El proceso consiste en filtrar, decantar y vender el aceite recolectado a compañías fabricantes de biodiésel de segunda generación. Un litro de aceite vegetal de cocina contamina 1000 litros de agua y genera una película que impermeabiliza la tierra e impide el intercambio gaseoso afectando a microorganismos. Para evitar el daño ecológico, una empresa santafesina lanzó la campaña “Reciclá tu aceite”, que incentiva a grandes comercios y a usuarios familiares a recolectar el aceite usado para, luego de un proceso de filtrado y decantación, transformarlo en biodiésel de segunda generación. DH-SH es una firma dedicada a la limpieza y saneamiento industrial, con fuerte presencia en el corredor aceitero de Rosario, lo que le permite contar con el desarrollo logístico necesario para encarar la campaña. Colocaron envases contenedores en restaurantes, casas de comida y puntos verdes para que tanto el comercio como las
Un estudio de la FAUBA enfatiza la injerencia de esta práctica en la calidad del agua. Soluciones. Luego de cocinar, más de la mitad de los argentinos que consumen frituras no reciclan el aceite que queda como residuo. ¿El mal hábito resultante? echarlo por el desagüe de la cocina. Ese es uno de los datos que evidencia una encuesta realizada por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires a más de 3.000 personas de diferentes provincias. Si pensamos que, anualmente, en el país se consumen per cápita 20,3 litros de aceite vegetal (de los cuales el 20 % corresponde a los hogares) la alerta por los daños al ambiente se vuelven evidentes. Según el estudio, del total de individuos entrevistados apenas el 22 % afirma recuperar este residuo de manera regular después de elaborar comidas fritas. Ese dato se complementa con que el 25 % lo hace de manera ocasional y el 52 % nunca. El
Lo reveló un estudio hecho por la Facultad de Agronomía de la UBA y una empresa santafesina, que tiene convenios con más de 15 municipios para reciclar el fluido utilizado para frituras Más de la mitad de los hogares argentinos nunca recupera el aceite que utiliza para freír, y sólo un 22 por ciento lo hace en forma regular. El dato es más que preocupante si se tiene en cuenta que el consumo anual per cápita de aceite vegetal es de 20,3 litros, de los cuales casi la quinta parte se utiliza para fritura en los hogares. Y que un solo litro de aceite usado puede contaminar mil litros de agua. Los datos forman parte de un estudio realizado por la Facultal de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba) en conjunto con DH-SH, empresa de Capitán Bermúdez que tiene hechos convenios con más de 15 municipios y comunas de la provincia para el reciclado del aceite. Los resultados de la investigación, que aborda a todo el país, son
Según un informe de la Facultad de Agronomía de la UBA y la empresa DH-SH, se desechan hasta 90 millones de litros de aceite vegetal usado por año. Cómo se puede reciclar. Más de la mitad de los argentinos no recicla el aceite usado de cocina. Así lo advirtió un informe realizado por la Facultad de Agronomía de la UBA con la empresa DH-SH. “Apenas un 22% por ciento recupera este residuo en forma regular, el 25% lo hace en forma ocasional y un 53% nunca recupera el aceite una vez utilizado para freír”, detallaron en un comunicado de prensa. Cabe destacar que tan solo 1 litro de aceite vegetal usado puede contaminar mil litros de agua. “Mientras que la gestión incorrecta de este residuo tiene impactos muy negativos sobre el ambiente, su separación en origen permite recuperarlo para la producción de biocombustibles, por lo que es interesante contar con este dato y generar herramientas para revertirlo”, afirmó María Semmartin, profesora
Cada 22 de marzo, se conmemora el Día Mundial del Agua, para concientizar sobre esta y otras problemáticas ¿Cómo contribuir a cuidar nuestros recursos hídricos? El Día Mundial del Agua se celebra cada 22 de marzo para rendirle homenaje y recordar la relevancia de este recurso esencial. A pesar de que nuestro planeta está compuesto mayoritariamente por agua, sólo el 2.5% es dulce y tan sólo el 0.007 % del existente en la Tierra es potable, cantidad que se reduce año a año debido a la contaminación. Según el informe 2020 de la ONU, 2200 millones de personas carecen de acceso a servicios potables. En ese sentido, el aceite que usamos para freír o el que utilizan los grandes generadores como locales gastronómicos o comedores se convierte día a día en un residuo del que poco se habla. Tan solo 1 litro de ese aceite usado mal dispuesto, puede contaminar mil litros de agua. “En este contexto es urgente