- Vía País
El aceite vegetal usado, residuo producto de la cocción de frituras, en el agua y en la tierra genera una capa impermeable que puede afectar a la flora y la fauna. Soluciones para gestionarlo de forma responsable y que tenga una nueva vida como biocombustible. El aceite vegetal usado acondicionado tiene un gran valor como materia prima para la producción de biocombustibles de segunda generación, ofreciendo una alternativa más sostenible a los combustibles fósiles. De hecho, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2019), sólo un 4,7% de la oferta interna total de energía nacional corresponde a biocombustibles, siendo la mayor fuente de energía renovable. De estos biocombustibles, un 2% proviene de aceites vegetales, el 0,6% de alcoholes vegetales y, aproximadamente en igual medida, leña y bagazo. Es decir que, el biodiesel proveniente de aceites vegetales es una fuente clave de energía renovable para nuestro país. Un estudio elaborado por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos